24 sept 2014

El río Guadiana es navegable desde la desembocadura hasta unas 25 millas náuticas aguas arriba y separa todo este tramo a Portugal y España. El calado medio rara vez baja de 3 metros salvo cerca de Pomarao donde el río deja de ser navegable. En general la anchura del río varía entre cien y trescientos metros. Para remontar el río con un velero hay que tener en cuenta que hay un puente que une Portugal y España, cerca de la desembocadura del río y que tiene unos veinte metros de altura por lo que veleros muy grandes no pueden pasar por debajo a no ser que se les quite el mástil antes. Tanto la subida como la bajada del Guadiana es mejor hacerla con la corriente a favor, que puede ser de hasta tres nudos en la bajada y dos en la subida. Lo bueno de ir aguas arriba es que tienes la corriente a favor más tiempo, unas ocho horas, mientras que al bajar solo tienes cuatro, lógicamente esta afirmación es valida solo si te mueves en una de esas direcciones y depende de la velocidad a la que te muevas.

Ayamonte visto desde el Guadiana



El puente que une Portugal y España

En el Guadiana se ve todo tipo de aves

En Guerreiro do Rio


 Navegar por el Guadiana con el genóa y con la marea a favor te permite avanzar por el río sin alterar su silencio. Lentamente, sólo a tres nudos en nuestro caso. Así se puede oír el sonido de un pez saltar, al pájaro zambullirse en el agua para pescar su comida, al viento mecer las hojas de los árboles, conversaciones de gente que no ves pero que oyes e incluso se oyen las campanas del pueblo que todavía no se ve y que está al girar. El río Guadiana ha sido un gran descubrimiento que nos ha permitido conocer a mucha gente que decide vivir en un barco fondeado en el río aunque también hay gente que por razones económicas deciden dejar el barco todo el invierno fondeado para no pagar a una marina.
Te pillé!

Fondear en el río no es tan fácil como se puede pensar en un principio. Las anclas parecen no coger bien, además con tanto cambio de dirección de corriente el barco gira muchas veces sobre el ancla y termina por saltar. Nosotros tuvimos dos sustos en la zona de Alcoutim y Sanlucar. A veces parece que el río no quiere que te quedes ahí y te arrastra hacía el mar. Me han comentado que cuando llueve mucho por el norte del Guadiana y además se da la circunstancia que abren las compuertas de los pantanos aguas arriba, la corriente que puede llegar a tener el río supera los seis nudos, arrastrando árboles y lamentablemente algunos barcos cuya ancla o muerto no pueden con tanta fuerza.

Barcos por todas partes en el Guadiana
En los barcos vive mucha gente, incluyendo familias enteras con niños que los llevan a la escuela en dinghy. También hay mucha gente que está intentando vender su barco y deciden estar por esta zona para ahorrar un poco el dinero. Curiosamente, cuando se les pregunta que van a hacer con el dinero que saquen de la venta, ninguno piensa en volver a comprar un barco, unos quieren ya retirarse de la mar y ver a los nietos crecer, otros comprar algo tipo caravana, otros asentarse en una granja, ...
Puerto de La Laja
La cultura/personalidad de esta zona es muy curiosa por la mezcla de gente que vive en ella, en una orilla del río se habla español, en la otra portugués y en el medio inglés. Así es como se comunica la gente por aquí. Lo que más nos ha agradado de la zona es lo fácil que es formar parte de esta comunidad. Hablando con una mujer, nos comentaba que ella y su marido vinieron con el barco a pasar el invierno en el Guadiana, después de once años siguen aquí, en tierra, sin barco, pero al lado del Guadiana en una especie de casa de alojamiento rural. A esta especie de apego a esta zona lo llaman “Guadiana glue”! No confundir con el velcro de Lagos!. Le ponen nombre a todo!
Pomarao con otro puente que une España y Portugal

En Sanlucar de Guadiana también conocimos a gente local como Rafael. Un jubilado español que se encontraba construyendo cestas de cañas. Al preguntarle si le importaba que le hiciéramos unas fotos, el respondió que en absoluto. Además se puso a hablar de su vida en el pueblo antes y después de jubilarse. Rafael resultó ser una persona inquieta que comunicaba muy bien historias y que además había creado muchos negocios en el pueblo, bar, carnicería, venta de cestas y más cosas.

Hasta aquí hemos llegado, a partir de aquí el rio no es navegable
Este es uno de esos sitios que no nos importaría volver y pasar más tiempo conociendo mejor el lugar y sus gentes.

Pomarao y el antiguo muelle minero

Rafael de Sanlucar

Alcoutim de noche visto desde Gratitude



Muelle en Portugal al lado de un campo de golf. Enfrente se ve España

... y de fondo el puente que une España y Portugal

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